Inasus y el CTAG crean un nuevo tipo de fachada que aprovecha la energía solar
21-06-2010
J. CARNEIRO - VIGO Inasus, una empresa de Lalín especializada en el diseño y ejecución de fachadas para edificios, desarrolla con el Centro Tecnológico de la Automoción de Galicia (CTAG) un nuevo modelo de fachada "ecológica" que aprovecha la energía del sol y minimiza el consumo interno del edificio. EL proyecto se puso en marcha en septiembre año pasado y está cofinanciado por la Consellería de Industria a través de su programa INCITE.
Como elementos novedosos está previsto que este nuevo sistema de fachadas cuente con importantes medidas de control solar (aislamiento térmico de las construcciones), así como de captación de energía, principalmente a través de sistemas solares térmicos y fotovoltaicos que permitan obtener nuevas soluciones mediante el uso de tecnologías avanzadas.
Estos elementos se estudiarán con el objetivo de minimizar el consumo energético de la construción de forma que se investigarán las distintas zonas de instalación, posibles equipamientos y distintas variables que determinen la rentabilidad económica, así como el impacto ambiental incluyendo en el estudio de la energía embebida (total necesaria para su producción) de los distintos materiales.
Otra de las funciones de los elementos de control solar es la de controlar la iluminación del espacio interior, desde un punto de vista del confort que obtendrán los usuarios del edificio, por lo que los elementos de control solar tendrán un papel muy importante. Para asegurar tanto la calidad de la construcción como la maximización de su vida útil, el sistema debe ser ensayado sobre un prototipo donde entren en juego los materiales definitivos del sistema.
Estos ensayos están siendo realizados en el CTAG y su objetivo es alcanzar la homologación que valide la clasificación del sistema respecto de las normativas europeas correspondientes y la durabilidad de sus componentes mediante ensayos climáticos.
Con el objeto de mejorar la flexibilidad de las fachadas se diseñará un sistema mixto que, basándose en los conceptos anteriormente descritos, hará posible el intercambio de sistemas sin la necesidad de modificar los parámetros del sistema base. De esta manera será posible la obtención de dos tipos de fachada distintos pero en los que los perfiles básicos, así como gran parte de los accesorios sean comunes y permitan alcanzar un sistema fuerte, flexible y ambientalmente sostenible.
El objetivo de este proyecto de I+D+i es lograr una fachada "ecológica" compatible con la máxima calificación de los denominados edificios LEED. Los sistemas de clasificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), desarrollados por el USGBC (U.S. Green Building Council) y gestionados en España a través del CCVE (Consejo de Construcción Verde de España, www.spaingbc.org), establecen estándares de construcción de edificación sostenible. LEED puntúa a los edificios en base a su sostenibilidad con criterios como la eficiencia energética, el aprovechamiento de agua, los materiales usados, el entorno, etc.
Entre los proyectos llevados a cabo por Inasus en los últimos tiempos están la Terminal T4S del aeropuerto de Barajas, la ciudad financiera del Banco de Santander en Boadilla del Monte, la torre para Caja Madrid y la ciudad de la Cultura en Santiago.

Fuente: Faro de Vigo
Inasus, la pyme gallega que recubre edificios singulares
28-08-2011
Lalín es un pueblo de Pontevedra de 10.000 habitantes. Allí las grandes constructoras no proyectan edificios singulares, no abundan las infraestructuras mastodónticas ni hay rascacielos de 250 metros, pero algo tiene que ver la localidad gallega con la vanguardia arquitectónica. De Lalín es la pyme Inasus, una firma de 120 trabajadores y 60 subcontratados que ha diseñado y construido fachadas como la del rascacielos madrileño de Caja Madrid o la de la terminal 4 de Barajas. La ciudad financiera del Banco Santander (Boadilla del Monte, Madrid) o la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela también están vestidas por fachadas de Inasus.
La compañía factura anualmente unos 26 millones y obtiene beneficios cercanos a los 1,3 millones. "Antes de la crisis nos centrábamos en el mercado español, del que obteníamos el 90% de los ingresos; ahora el 70% viene de fuera", explica Alberto Cuiña, adjunto a la dirección. Inasus prepara proyectos en México, Francia y Suiza, mientras se ocupa de la fachada de la terminal 2 del aeropuerto de Heathrow, en Londres, que firma el arquitecto Norman Foster. Para tal encargo, realizado por Ferrovial, Inasus creó una filial británica. Un primer paso hacia la internacionalización. Ese recubrimiento, que debe ser capaz de soportar la explosión de un coche bomba con 100 kilogramos de dinamita, tiene un presupuesto de 20 millones.
Aunque no se rechazan pedidos para edificios más modestos, indica Cuiña, su actividad está enfocada hacia las grandes edificaciones. Por eso se atreve con la comercialización de una fachada ecológica, desarrollada en 20 meses gracias a un proyecto de I+D en el que se han invertido 300.000 euros, subvencionado en un 40% por la Xunta de Galicia.
Con ese recubrimiento, que puede costar entre 300 y 1.000 euros por metro cuadrado, Cuiña dice que se paga un 40% menos en energía. Compuesta por vidrio fotovoltaico y aluminio reciclado, ahorra hasta un 30% en electricidad gracias a la energía solar. Adaptable a cualquier superficie, está lista para su instalación. Inasus ya incluye este tipo de fachada en una decena de proyectos.

Los tres Cuiña en un garaje
Inasus fue fundada en 1970 por los tres hermanos Cuiña. Xosé, que se convertiría en el número dos del Gobierno gallego de Manuel Fraga en los noventa, abandonó la empresa para dedicarse a la política.
 
Con otros tres empleados, los Cuiña comenzaron a dedicarse a la carpintería del aluminio en un garaje. En los ochenta la empresa se fijó en las fachadas, lo que acabaría fijando su atención en los edificios singulares.
 
Desde esos inicios hasta que Inasus ha podido arrebatar proyectos a los grandes del sector han pasado 41 años de lucha "en una esquinita de España".

Fuente: Cinco Días